Película del mes: ‘Los amantes pasajeros’, de Pedro Almodóvar

856106_4585169993536_829125374_oNo sabemos muy bien por dónde comenzar a diseccionar lo nuevo de Almodóvar. Vuelve a la comedia pura con Los amantes pasajeros, un género que no abordaba desde Mujeres al borde de un ataque de nervios, y desde aquella han pasado nada más y nada menos que veinticinco años. Aunque está claro que en todo este tiempo Pedro nunca ha abandonado el humor en su cine (gracias a Dios). Ha construido un rasgo que se ha vuelto algo propiamente suyo. Lo notamos cuando nos hace reír con diálogos e historias que no tienen nada de gracioso. Introduce lo cómico y es capaz de mezclarlo con el melodrama a través de ciertos personajes, como la Agrado en Todo sobre mi madre o la concejala de asuntos sociales que interpreta Carmen Machi en Los abrazos rotos. Es algo que le ha costado defender. Sobre todo frente a la crítica internacional, no acostumbrada a la combinación de géneros tan extremos. Pero para él no es más que una muestra de la vida misma, de los estados de ánimo que puedes llegar a sentir un ser humano desde que se levanta hasta que se acuesta.

Los amantes pasajeros deja de lado las medias tintas en lo que al humor se refiere, pero aún así choca con algunos toques tiernos. Es un film salvaje y excesivo. El avión de la compañía aérea Península vuela con destino a Ciudad de México, pero por un error estúpido no llegará muy lejos y tendrá que realizar un aterrizaje forzoso (con todas las consecuencias terribles que esto puede tener). En él, Fajas (Carlos Areces), Ulloa (Raúl Arévalo) y Joserra (Javier Cámara), son un trío de azafatos que comparten con los pasajeros de la clase business desenfreno, baile y alcohol. La primera clase de este vuelo está lleno de personajes excesivos e intensos, como una famosa “madame” de lujo (Cecilia Roth), una vidente (Lola Dueñas) o un directivo bancario acusado de estafa que pretende unir del país (José Luis Torrijo). Personajes que indirectamente están inspirados en gente real y en la situación actual de España. Un panorama tan esperpéntico como la película misma, donde vemos a una clase alta corrupta y despreocupada y a un pueblo al que no se le deja hablar, totalmente dormido, narcotizado como la tercera clase de este vuelo. Por lo tanto, se podría decir aunque la historia de Los amantes pasajeros sucede en un avión tiene los pies muy bien puestos en la tierra.

Lee la entrada completa en nuestra Película del mes

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s