DOCS 2013: Historias para todos (y II)

0__a_55632244101. Gánsters bailongos

No imaginamos a nadie entrando en el cine a ver The Act of Killing (Joshua Oppenheimer) y salir totalmente indiferente. Lo más seguro es que la mitad de la gente que se encontraba en la sala venía con antecedentes de los premios que tiene ya este documental o quizá conocía un poco su historia. A quien no le pasó ni una cosa ni la otra debió de fliparlo mucho. Delante de nuestras caras, en la pantalla, un hombre llamado Anwar Congo. Presume de que en otro tiempo fue gánster (como los de las películas americanas), nos explica como mataba a los comunistas, los métodos, las diferentes formas como si te estuviera contando la mejor anécdota de su vida. Y después para demostrarte lo feliz que es aún te muestra lo bien que sabe bailar. Ahora él y sus amigos son líderes políticos y además disfrutan de una de sus pasiones: su incursión en el cine que se celebran por todo lo alto en los medios de comunicación sin a penas reparar en que estos señores son auténticos asesinos. Asesinos confesos que de no estar en Indonesia estarían condenados a pena de muerte por las atrocidades que cometieron cuando el gobierno fue derrocado por los militares en 1965. Él y su escuadrón de la muerte llegaron a matar a más de un millón de supuestos comunistas, de origen chino y a los intelectuales en menos de un año.

Ahora escriben su historia triunfal para ser recordados por el pueblo como héroes a través del cine. En los 65, Anwar y sus amigos controlaban el mercado negro de entradas. Odiaban a los comunistas por prohibir las películas americanas, los films en los que salían sus ídolos James Dean y John Wayne, por eso, no dudaron en formar parte de los escuadrones de la muerte. Su faena era como si los mafiosos de las películas dieran un paso fuera de la pantalla, sus métodos eran sacados de las películas, se vestía como los personales de las películas de la mafia,… Y ahora que tiene el poder de hacer sus películas no la va a dejar escapar. Su idea no es dar cuenta de los que hicieron pero se basan en sus propias matanzas para argumentar sus películas de ficción adaptadas a diferentes género, da igual que sea el gore, el musical o un western. Tanta recreación muertes por veces les hace reflexionar, algunos reconocen que las muertes que dieron no estaban bien, otros dicen que sino hubieran hecho nada no tendrían agora suficiente poder, para Anwar es un viaje emocional inesperado. Es de lo más duro e impactante de este DocsBarcelona 2013.

2. La justicia por su mano

Vaya personaje es Mauricio Fernández. Uno de los directores, Emiliano Altuna, presente en la proyección del documental, comentaba la grandiosa personalidad de El alcalde de San Pedro Garza García, una de zonas más seguras y económicamente más destacadas de México. Y es que Mauricio habla con naturalidad y sinceridad de temas como la legalización de las drogas o de combatir el crimen organizado, cuando otros muchos políticos callan. No hay un acuerdo con los métodos que utiliza, de tomarse la justicia por su mano, de combatir la violencia con más violencia, pero sí creen que Mauricio es un paso adelante en lo referente a ciertos temas y sobre todo al amor que profesa hacia su país. A lo largo de todo el documental vemos intervenciones dirigidas al pueblo en las que amenaza públicamente a los narcos y conferencias en la universidad en las que habla de casualidades mortales de forma hasta cómica y graciosa. Mauricio es un showman, otras veces te ríes con sus excentricidades, y así a través de la media sonrisa, de situaciones agridulces, Emiliano Altuna pretende conducirnos hasta un personaje y una situación que no es ni blanca ni negra. Pero que pensar de alguien que dice a cámara que cuando muera, no sabe aún si sus restos deben ser enviados a Rusia para transformarlos en un diamante o donar su cabeza a uno de sus hijos, un psiquiatra de fama, para que sea objeto de estudio científico. Estas historias en pleno siglo XXI, al igual que The Act of Killing, parecen ficción (parecen la broma infinita) pero son ciertas, son reales.

3. Más tristeza no, por favor

Nos enfrentamos a la historia de Neil Platt. Un escocés de 34 años con una enfermedad neurodegenerativa que le ha ido quitando movilidad e incluso la capacidad de respirar. Es consciente de que se va, de que le queda poco, para encontrarse mejor decir contar su historia en un blog. Se pelea día a día con su programa de escritura por voz, planea su propio funeral, elige ataúd, intenta cancelar su contrato de teléfono y mil cosas más. Lo hace con mucha frialdad y con la ayuda de su mujer y de su familia y amigos que siempre están ahí. Es difícil explicar que se siente al ver I am breathing (Emma Davie y Morag Mackinnon). No sabes si admirar a Neil por su fuerza o preguntarme ¿por qué estar historia tan triste? ¿de quién fue la idea? Neil Platt también busca la manera de transmitirle a su hijo aún bebé su historia, la historia de su vida, decide hacerlo en una carta dónde escribirá todo lo que se imagina que su hijo querrá saber de mayor. Una dura carta y una caja llena de cosas. Objetos con mucho significado y valor emocional. Vemos las imágenes y solo pensamos en ese niño ya grande intentando enfrentarse al dolor de un padre que quiso acompañar a su hijo durante toda su vida y no pudo ser, y se nos rompe el corazón. ¿Por qué exponer esta historia al mundo si podría quedar para lo personal, para la familia? ¿Por qué hacerlo si solo trae lágrimas y tristeza? ¿Por qué hacerlo si con ello no aprendemos nada?

4. Google te controla

H.G. Wells lo imaginó. El Cerebro Mundial era una historia de ciencia ficción más hasta que empezó a tomar forma con la llegada de internet. Sí, es muy positivo poder acceder a todo el conocimiento humano pero ¿con qué garantía? ¿hasta que punto es gratuito? ¿podrán existir algún día consecuencias? ¿El Cerebro Mundial podrá tener control sobre nosotros a través de los datos que tiene de los usuarios? Bien podría encarnar el argumento para un nuevo capítulo de Black Mirror porque esta posibilidad pone los pelos como escarpias. Guarda tus correos electrónicos, tus vídeos de YouTube, tu historial de búsquedas, datos personales, en resume, mucha información a la que podrían acceder. En Google and the World Brain, Ben Lewis plantea todas estas posibilidades a través del proyecto que inició Google de construir Google Books, escaneando millones de libros de forma ilegal, tomando el control de información sin permisos y queriendo atar bien los cabos. El documental nos adentra en todo un proceso de denuncias y juicio, un tira y afloja de Google con bibliotecas y sindicatos de escritores que han demandado al gran gigante por querer monopolizar todo el conocimiento humano sin barreras. Esta historia de Google Books se muestra como ejemplo de lo que pueden llegar a hacer por conseguir su meta. La accesibilidad a todo tipo de información contenida en los libros a golpe de clic tiene muchas caras. Este sería un intento de desenmascarar intenciones o, por lo menos, una manera de concienciación y reflexión para aquellos que tienen una confianza ciega en internet y la tecnología.

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