Del buen gusto al despropósito

Con Menú degustación y The Trip de Michael Winterbottom ya son dos las películas en la cartelera de junio que nos muestran a través en su historia todo lo que puede pasar alrededor de una mesa, a la hora de comer o de cenar. Es curioso ver una película que se construya a partir de una comida, algo que por lo normal se elude en el cine, dónde vemos a los personajes y nos metemos tanto en la historia, que se nos olvida por las elipsis temporales que la mayoría de las veces no lo vemos ni comer ni mucho menos sentarse a la mesa. Se eliminan esas escenas tan cotidianas que todos hacemos día sí y día también no sabemos por qué, y al salir de cine ni siquiera los cuestionamos. Pero, al final, cuando se focaliza precisamente en esos momentos nos damos cuenta de lo importante que puede llegar a ser una buena comida para dar lugar a una buena conversación, la relajación de lo que implica sentarse y disfrutar, la calma de saborear… No tiene que ser aburrido. No tiene porque eliminarse.

Fotograma-Menu-degustacionEn Menú degustación (2013), Roger Gual toma como entorno “El Celler de Can Roca” y una serie de platos que han con contado con el asesoramiento de Ferran Adrià. Cocina de diseño y explosión de sabores en dosis pequeñas. Y todo esto se junta con un grupo de comensales bastante peculiar en “la última noche”, después el restaurante cerrará sus puertas. Lo que se va a vivir en ese comedor, en ese rincón de la Costa Brava, no tiene nombre. Asistimos a todo un embrollo, un lío gracioso que sucede entre unos y otros (una comedia coral), aunque aparentemente no sé conocen de nada, acabarán la noche más amigos que nunca. Marc (Jan Cornet) y Rachel (Clàudia Bassols) son las batutas que orquestan el delirio. Hace un año que se ha separado, hace un año también que han conseguido reservar mesa en uno de los mejores restaurantes del mundo, el día se acerca y no quieren renunciar a la oportunidad a pesar de lo incómodo que puede llegar a ser la situación. Con ellos un grupo de japoneses interesados en la compra del restaurante, una condesa, un grupo de editores norteamericanos y una joven muy loca (entre otros). Unos funcionan mejor que otros, no hay que dejarse llevar por la idea que conlleva las series televisivas en las que los hemos visto (hablo de los actores), es una comedia y consigue que nos riamos por las situaciones que se desencadenan. Las risas que se escuchan no son fuertes pero son sinceras, salen de forma fluida, al igual, que con fluidez se desarrolla la narrativa el film. Lo que más da que pensar es el final. Aún no podemos entender el por qué de ese despropósito, de ese naufragio surrealista que contiene parte de “aventura” con intervención musical incluida. Estamos en estado de shock.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s